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Cuando tu sufrimiento me hace sufrir, ¿a qué se debe? Resulta muy fácil explicarlo cuando mi sufrimiento también te hace sufrir a ti, pues amor con amor se paga. Ahora bien, ¿por qué me duele... Seguir leyendo
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Cuando tu sufrimiento me hace sufrir, ¿a qué se debe? Resulta muy fácil explicarlo cuando mi sufrimiento también te hace sufrir a ti, pues amor con amor se paga. Ahora bien, ¿por qué me duele el sufrimiento de alguien con quien nada me vincula, a quien ni siquiera conozco? Más aún, ¿por qué me duele cuando alguien a quien quiero me devuelve bien por mal?Muchas son las teorías que han pretendido explicar este fenómeno: la simpatía cósmica, el sufrimiento general, la empatía personal, la superioridad de la acción buena sobre la mala, etc. Y, desde luego, muchos son los que no queriendo sufrir con los demás sufren por desesperación de sí mismos.Nuestra tesis viene a decir: tú me dueles porque eres importante para mí. Cuanto más importante eres para mí, tanto más me duele tu dolor. Una vez que me siento amado por ti, puedo descubrir que da más fuerza sentirse amado que creerse fuerte. Y una vez fortalecido por ser amado, descubro que solo se posee lo que se regala, que hay más alegría en el dar que en el recibir y que hay en todo ser humano más cosas dignas de admiración que de desprecio. De esas convicciones básicas se desprende todo un nuevo programa de vida. De esta manera, la presente obra viene a ser la continuación de aquella otra también publicada en esta editorial Soy amado, luego existo.Carlos Díaz es Dr. en filosofía y en psicología, y Doctor Honoris Causa por la Universidad Galileo Galilei. Profesor jubilado de la Universidad Complutense (Madrid), reparte su tiempo entre Latinoamérica y España. Es director de la Universidad de Ciencias de la Familia en Guatemala, Premio Internacional Emmanuel Mounier y ha recibido un homenaje en la Embajada de España en México por su pensamiento y su labor cultural. En la actualidad elabora un método fenomenológico de psicoterapìa personalista y comunitario.
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